_Bienvenid@s
Desde mi más tierna infancia, y gracias al amor de mi padre por los perros, he crecido rodeada por canes de todo tipo, grandes, medianos, de raza, cruzados, de todos los colores y variedad posible. También he crecido con gatos (dado que mi madre es amante del mundo felino) , pájaros, hamsters, conejos, etc. A pesar de no despreciar a los demás animales siempre he simpatizado mejor con los perros, siendo mi predilección los perros de raza grande, pastores alemanes, samoyedos, huskys, malamoute, dálmatas, o cruzados, pero siempre grandes, ya, que los perros pequeños me resultaban ridículos por su tamaño y por ser tan ladradores.
Pero por circunstancias de la vida y dado que mi marido no quería perros en casa; tras investigar para ver que perro era el más bueno, pequeño y silencioso, decidí adquirir un CHIHUAHUA...No llevaba una semana en casa, y mi marido me decía:
¡ Qué buena es esta perra! Ni ladra, ni se hace pipi, ni huele, ni nada- eran palabras mágicas para mi, dado que la idea de adquirir un perro no la compartía conmigo (de hecho estuvo mosqueado hasta entonces).
¡Mi sorpresa llegò cuando…! A partir de entonces la perrita compartía sofá con él a la hora de la siesta y la buscaba al llegar a casa. A mi hija le aportó independencia, alegría, responsabilidad, cambiando también un poco su carácter. Con respecto a mi, sucedió lo indecible, una perrita de tan solo 900grs me había cautivado, logró llenar el espacio que tan solo perros de talla grande habían podido llenar hasta entonces. “Estábamos todos enamorados de aquella perrita”. Iba con nosotros a todas partes: de vacaciones, al cine, a cenar, al parque, etc., etc., etc…Cómo era tan pequeña la guardábamos en el bolso y nadie sabía que allí había tal perra
Un fatídico día, se nos escapó, y un coche la atropelló; tenía 9 meses y tan solo había compartido 5 meses con nosotros, fueron los cinco meses más intensos que habíamos compartido con un perrito tan pequeño. Era tan pequeña que el conductor no se dio cuenta del atropello.
Mi reacción fue tan dolorosa y profunda como si algo de mì hubiera muerto.
Ahora, después de 5 años, al recordarlo no puedo evitar entristecerme y emocionarme, mi marido lo sintió en el alma y mi hija retrocedió en su independencia y madurez hasta el punto que estuvo durante dos meses haciéndose pipí encima, porque quería ir con su FIORELLA (así se llamaba). Incluso mis amigos sintieron su muerte, pues era una perra que se hacía querer por su carácter, gracia, belleza y nobleza.
Tras ver el sufrimiento de mi hija, decidimos comprar otra perrita igual, o parecida siendo èsta de mayor tamaño pero con el mismo encanto cautivador que la anterior. Aquí fue donde empezaron mis andanzas por el mundo del chihuahua, al ser más grande, decidí buscarle novio para así tener cachorritos,y desde ahí hasta el día de hoy...
“Rocío” (amante de los animales y amiga) me ofreció su ayuda y disponibilidad. Conocí criadores de chihuahuas de quienes he aprendido sobre esta raza, y con los que comparto mi amor y pasión por la cría del mismo. “Izabella” fue mi primer contacto con la raza, me vendió mi primer chihuahua y me dio los primeros consejos; también mi admiración a la Sra. “Josephin” por su entereza, amabilidad, disponibilidad, coraje, dedicación y amor a los chihuahuas. “Laura” fue la persona que más me aportó a la hora de adquirir conocimientos sobre el chihuahua para exposiciones en España; y ¡CÓMO NO! Mi agradecimiento a mi buen amigo “Kisko”, a quién tanto tostón he dado cuando he tenido un problema o he necesitado consejo de un experto en el tema.
De corazón, os doy las gracias a todos, porque sin vosotros no hubiera podido descubrir e introducirme en este fantástico mundo.

